lunes, mayo 22, 2006

(19.05.06) Tu Felicidad

A llegado la hora
de marcharme.
No llores por mí,
mi alma está contigo.
Me gusta verte sonreír,
no importa donde esté
siempre te cuidaré y
animaré.

Crees que es tu culpa,
pero soy yo.
Crees que debiste darme más,
pero fui yo quien nada te dió.

Eres todo cuanto amo,
todo cuanto estimo.
Eres la inspiración de
mi sonrisa,
la sal de mis lágrimas.

Cuando encuentres a
alguien que realmente
te merezca, y seas
feliz,
olvidando el dolor,
podré volver a reír, e irme y no volver...